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Sobre as paisaxes culturais/ On cultural landscapes...

Extracto da Tese de doutoramento: Calvo Iglesias, M.S. (2005). Caracterización e dinámica das paisaxes culturais de Galicia con SIX e teledetección para a planificación e xestión. Aplicación a unha área do norte da provincia de Lugo. Servicio de Publicacións e Intercambio Científico, Universidade de Santiago de Compostela

La tradición de estudio de los paisajes culturales tiene sus raíces en las corrientes de la geografía cultural, la geografía regional, la geografía histórica y la historia del paisaje.
El Naturlandschaft-Kultlurlandschaft o binomio paisaje cultural - paisaje natural surge en la geografía alemana de finales del siglo XIX y cobra fuerza a principios del siglo XX con trabajos como los de Schlüter y Schmithüsen. Schlüter (1928) proponía como método de estudio del paisaje, la realización de una descripción fisionómica aplicada a los elementos de la naturaleza y a los elementos de la cultura que son combinados en un todo que corresponde al paisaje (Rougerie &Bertoutchachvili, 1991).
En Estados Unidos, el concepto de paisaje cultural cobra fuerza en la geografía cultural desarrollada por Sauer y la Escuela de Berkeley. Sauer (1925) definió el paisaje cultural como el área geográfica en su significado último…sus formas son todos los trabajos del ser humano que caracterizan el paisaje…el paisaje cultural es modelado por un grupo cultural a partir de un paisaje natural. La cultura es el agente, el área natural es el medio, el paisaje cultural es el resultado. Esta definición conlleva entre otras las siguientes ideas: la distinción entre paisajes naturales y culturales, la transformación de los paisajes naturales en culturales por la acción de las comunidades locales; el énfasis de la cultura humana como factor dinámico en este proceso y la identificación de episodios de cambio (Coones, 1992).
Una concepción similar del paisaje cultural se encuentra en la geografía regional francesa encabezada por Vidal de La Blache (1911) quien acuñó el concepto género de vida, en relación al cual el paisaje expresa la relación simbiótica entre las comunidades y su entorno, que en lugares particulares moldeó los caracteres de las regiones. Según este enfoque el ser humano entra en relación con la naturaleza por medio de una serie de técnicas mezcladas con una cultura local (Milton Santos, 1990). Sion, uno de los discípulos de Vidal de la Blache describió así la metodología de estudio del paisaje propuesta por este último: una fotografía le daba oportunidad de analizar un paisaje, mezclando ciencia y poesía. Este paisaje lo disecaba… ponía luz en sus líneas maestras, buscaba su origen en la geología; después la osamenta del paisaje era recubierta por su piel: la tierra donde viven los seres humanos, la vegetación de los bosques y de los campos, los pueblos apelotonados… y las granjas dispersas…(Sion, 1934 citado por Rougerie &Beroutchachvili, 1991). Esta descripción según Rougerie &Bertoutchachvili (1991) corresponde a lo que Sauer y Schlüter habrían denominado estudio del paisaje natural y cultural.
Posteriormente otros autores como Meynier (1958), Brunet (1960) y Lebeau (1969) concentraron sus investigaciones en las estructuras agrarias, como sistema cuyas partes se condicionan mutuamente: el paisaje, el parcelario, el agrupamiento o dispersión del hábitat, el tipo de cultivo y la ganadería forman parte de un todo (Claval, 1987).
Desde la geografía histórica y de la historia del paisaje investigadores como Darbi (1977), Baker & Butlin (1973), Taylor (1975) y Hoskins (1955) aportan una visión histórica de los tipos de paisajes agrarios ingleses y su evolución histórica, mientras que Yelling (1977) analiza en profundidad el proceso de creación del bocage y su relación con temas socioeconómicos, y Ault (1965) centra su análisis en los reglamentos de gestión agraria de los paisajes de open field ingleses. En el trabajo de Beresford & St Joseph (1979) se muestra a través de fotografías aéreas la persistencia de estructuras ligadas a los paisajes agrarios ingleses del medievo como el denominado ridge and furrow.
Más recientemente, el paisaje cultural se ha convertido en objeto de estudio tanto de de las ciencias sociales como en las ciencias naturales, lo que ha ampliado las perspectivas o enfoques de su estudio.
La percepción del paisaje cultural en las ciencias naturales difiere de su homóloga en las humanidades. La ciencia tiene un interés lógico en la forma en la que los seres humanos han influido en la naturaleza, y por estos motivos el paisaje cultural debe mostrar pruebas tangibles de actividad humana. Los historiadores culturales están interesados en como la cultura se manifiesta en el paisaje y también en como se interpreta el paisaje culturalmente (…) En la perspectiva de los sociólogos y economistas sociales la naturaleza determina la disponibilidad de materias primas esenciales para la producción. Estos recursos son extraídos de la naturaleza; y por lo tanto el hinterland, el paisaje cultural, determina el nivel de riqueza de la comunidad. Para los etnógrafos el paisaje cultural se convierte en el paisaje percibido desde el folklore y la tradición. La etnografía al igual que la antropología, se interesa en los mapas de significación en relación a como culturas y subculturas distintas interpretan su entorno físico. En general, los historiadores culturales seleccionan la información en forma de teorías sobre asociaciones históricas o identidades culturales,sobre paisajes o elementos de los mismos que tienen un significado para un grupo cultural y representan una memoria colectiva o un sentimiento colectivo de identidad o de genius loci (…) El hecho de que el paisaje sea tanto una construcción física como cultural explica el por qué diferentes disciplinas académicas divergen sobre el concepto de paisaje cultural (Krzywinski, 2001).

 

 

Dr. M. Silvia Calvo Iglesias
Grupo de Investigación Avaliación Ambiental Estratéxica
Departamento de Xeociencias Mariñas e Ordenación do Territorio
Facultade de Ciencias-Campus Lagoas-Marcosende 36310 Vigo
 
17.02.10